Numerosas víctimas quedan entre los escombros, las casas están destrozadas, no hay luz y los hospitales están desbordados. Así de desoladora se muestra hoy al amanecer la ciudad de Pisco, una de las poblaciones más afectadas por el seísmo de magnitud 8 en la escala de Richter que sacudió anoche Perú. El último balance, facilitado por la ONU, sitúa en 450 el número de personas que han perdido la vida y más de 1500 los heridos. Según las autoridades, la ciudad de Pisco, de 130.000 habitantes, ha resultado dañada gravemente en un 70%.

Localizador del terremoto en Perú

El terremoto, cuyos temblores se han sentido durante casi dos minutos, ha tenido su epicentro en el mar, a 47 kilómetros de profundidad y a una distancia de 169 kilómetros de Lima. La capital y las ciudades de Pisco, Chincha e Ica han sido las más afectadas por uno de los seísmos más fuertes de las últimas décadas en Perú.

Según el balance oficial provisional, además de los 450 muertos, hay más de 1.500 heridos. Alrededor de 200 de los muertos son de Pisco. El primer ministro peruano, Jorge del Castillo, ha expresado el temor a que el balance final alcance cifras muy superiores, puesto que aún no se ha podido contactar con algunas regiones afectadas. Según el instituto sismológico de Perú y debido al origen del temblor, se ha tenido que emitir una alerta de tsunami, que posteriormente se ha levantado.
Por problemas en el servicio telefónico y una gran congestión en las líneas, las emisoras de radio se han convertido en un medio de enlace entre los peruanos que llaman desde distintos lugares del país para tener noticias de sus seres queridos. A pesar de que las réplicas del terremoto se registran cada vez con menos intensidad, el nerviosismo y la desesperación reina entre la población que, junto a los equipos de rescate, buscan a supervivientes entre los escombros.
Iglesias llenas, prisiones vacías
Las ciudades más afectadas son Chincha, Pisco e Ica, las tres cercanas una de otra y situadas a unos 300 kilómetros al sur de Lima. En Ica, se ha derrumbado una iglesia y numerosas casas, mientras que en los edificios más elevados se han abierto grietas. En Pisco también ha caído parte de una iglesia con fieles dentro. "Estamos recuperando gente. Estaban en plena misa y eso produjo muchas víctimas, pues el edificio se cayó completamente. Ya encontramos supervivientes y seguimos trabajando en ello", ha dicho Luis Felipe Palomino, titular de Defensa Civil.El terremoto ha causado en Ica un apagón que aún dura y las comunicaciones se han visto muy afectadas, no sólo en esta zona sino en todo el país, por la caída de cables y el derrumbe de puentes.
Tanto el departamento de Ica como la provincia de Cañete, perteneciente a Lima, han sido declarados en estado de emergencia. También se mantiene el estado de alerta en todos los hospitales y centros de salud del país, ordenándose a los médicos que no se muevan de los centros. Incluso un sindicato médico ha desconvocado la huelga que mantenían desde hace unos días.
Los habitantes de Chincha, una pequeña ciudad situada 40 kilómetros al norte de Pisco, se refugiaron en los cerros que rodean a la población y pasaron allí la noche a la espera de ayuda.
Por otra parte, al menos 600 presos se fugaron de una cárcel de la ciudad de Chincha, a unos 200 kilómetros al sur de Lima, después de que el fuerte terremoto derrumbara las paredes del recinto, han confirmdo fuentes oficiales. En declaraciones a la agencia oficial Andina, el vicepresidente del Instituto Penitenciario de Perú (INPE), Manuel Aguilar, ha dicho que de los reos fugados del penal, llamado Tambo de Mora, por ahora solamente han sido localizados 29.